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De ida y vuelta

Así sobrevive la Zona Rosa a la pandemia por el nuevo coronavirus

Por: Eduardo Del Ángel

Los coloridos y ruidosos antros que hacen de la Zona Rosa un lugar único en la Ciudad de México han tenido que intercambiar las bebidas alcohólicas y bailes a altas horas de la madrugada, por comida corrida y antojitos mexicanos para sobrevivir a la pandemia.

El pasado 11 de marzo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la enfermedad Covid-19 como pandemia; por lo que en México se suspendieron las actividades no esenciales a partir del siguiente mes.

Debido a esto, el Cabaré-Tito, ubicado en la Zona Rosa de la CDMX, fue uno de los antros que se vieron forzados a cerrar durante 5 meses, de acuerdo a un reportaje de Sin Embargo.

Pero el pasado 7 de agosto, la jefa de gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, informó que, en apoyo a los centros nocturnos de la ciudad, estos podrán cambiar de giro y abrir como restaurantes.

«Solamente de 7 de la mañana a 10 de la noche y al 30% de ocupación y con todas las medidas sanitarias que actualmente tienen los restaurantes», dijo Sheinbaum en relación con los horarios que deben cumplir los locales del emblemático barrio.

Antros de la Zona Rosa cambian de giro y se convierten en restaurantes

Gracias al mensaje de la jefa de gobierno de la CDMX, el «Cabaré-Tito» reabrió sus puertas como «Restauran-Tito»; «como tal no tenemos fiesta, pero tenemos todas las adecuaciones», comenta Arian Esteves, gerente del lugar.

«Nos reinventamos, dijimos ‘no tenemos ingresos ya, necesitamos hacer algo’, entonces abrimos en modo restaurante», agrega Esteves y asegura que «es momentáneo”.

Sin embargo, el restaurante no pudo mantener a los 250 trabajadores que solían tener antes de la pandemia; y solo 20 de ellos se hacen cargo del ahora restaurante.

«Mucha gente depende de esta empresa y fue muy desolador todo esto”, indica Lorenzo Antonio Vargas, encargado del «Club Fusión», en el mismo reportaje.

Lo mismo pasa con «El Marra», que ahora ofrece botanas donde «drag queens» atienden a los comensales.

Un lugar para la comunidad LGBT

Además de ser reconocida por su vida nocturna, la zona rosa es un lugar donde la comunidad LGBT de la ciudad se reúne, por lo que es un lugar de gran importancia en la sociedad mexicana.

Así lo entiende Javier Najera, quien comenta en el reportaje que la importancia de esta zona, es el valor que tiene para la comunidad.

«Incentivamos también la reactivación de la economía, como país, y creo que eso es algo muy importante”, agrega Najera.

Arian Esteves considera que abrir restaurantes donde la comunidad LGBT pueda convivir es necesario, pues así se sienten seguros.

“Sí hay restaurantes, hay miles de restaurantes en todo el país, en toda la ciudad, pero restaurantes para la comunidad LGBT no hay, entonces yo creo que nuestros clientes de Cabaré-Tito, que nos son fieles, estaban esperando esta apertura en esta modalidad porque es un lugar donde se sienten protegidos», asegura.

Asimismo recalcó que este cambio de giro es solo cuestión de tiempo, pues «regresaremos a ser lo que éramos antes, como antro, que la gente se venga a divertir, a bailar, a cantar y a llorar», comenta.

«Es lo que la gente extraña», agrega Esteves, «pero ahorita es restaurante», hasta que la pandemia por el nuevo coronavirus permita que la fiesta regrese.

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