
Compas en potencia. Foto: envato.
NeighBars: Heineken quiere que tu vecino «del 2» se vuelva tu compa de Champions
Seamos honestos: probablemente no sabes cómo se llama la persona que vive en el departamento de enfrente. Sabes que tiene un perro que ladra a las 7 de la mañana, que pide comida a domicilio los jueves y que en el elevador ambos fingen revisar el celular con muchísima concentración. Pero ¿su nombre? Ni idea.
En una ciudad como la CDMX, vivir bajo el mismo techo no significa conocerse. Y la sola idea de tocar la puerta del vecino puede sentirse más incómoda que una junta un lunes a las 8 a.m.
El vecino: ese desconocido (a veces conflictivo)
El distanciamiento no es solo sensación. Según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), durante el segundo trimestre de este año, 72% de los conflictos o enfrentamientos que tuvo la población mayor de 18 años involucró a vecinos. Sí, la discusión por el cajón de estacionamiento, la música a todo volumen o la basura en el pasillo cuentan.
La pregunta es: ¿qué podría romper esa barrera? Heineken tiene una respuesta bastante convincente: el futbol.
El gol como pretexto perfecto
Según una encuesta global de la marca, 3 de cada 4 personas han conocido gente nueva gracias a su fandom, y 75% de los aficionados asegura que ver los partidos acompañado mejora la experiencia. Nada nuevo para quien ha gritado un gol abrazado de un desconocido en un bar.
El problema es que 63% de los fans reconoce que le cuesta trabajo encontrar espacios en la vida real para compartir esa pasión. Hay ganas de juntarse, pero no siempre hay dónde.
Así funciona NeighBars
Para cerrar esa brecha, Heineken lanzó NeighBars, una iniciativa que invita a quienes viven en la Ciudad de México a registrarse en la plataforma My Heineken para convertir las áreas comunes de su edificio en sedes oficiales de la UEFA Champions League.
Las propuestas seleccionadas recibirán una intervención completa: pantallas, ambientación tipo estadio y cervezas Heineken 0.0 para disfrutar los partidos en un ambiente seguro y responsable. Ese salón de usos múltiples que solo se usa para las juntas de condóminos (y para pelear en ellas) podría convertirse en el lugar más prendido del edificio.
De vecino a nuevo amigo
La idea es sencilla: que la gente que comparte pasillo, elevador y portón, pero que no necesariamente se conoce, tenga el pretexto ideal para romper el hielo. Al respecto, Karla González, directora de Marketing de Marcas Premium en HEINEKEN México, explicó que algo tan cotidiano como ver un partido puede convertirse en «el pretexto perfecto para abrir la puerta, conectar con quienes tenemos más cerca y transformar a un vecino en un nuevo amigo».
Así que ya sabes: la próxima vez que te encuentres al del 302 en el elevador, en lugar de fingir que lees un correo, pregúntale a qué equipo le va. Igual y terminan gritando el próximo gol juntos.